martes, 24 de diciembre de 2013

¡Felices fiestas!

¡Feliz Navidad!
Frohe Weihnachten!

sábado, 21 de diciembre de 2013

Canciones invernales

Después de un otoño relativamente suave.... ¡Feliz solsticio de invierno!

Rhapsody -  Rage of the Winter



The Caesars - Winter Song


jueves, 19 de diciembre de 2013

Las galletas de la fortuna

Son parte del podio de las reinas de las galletas (que no se me enfaden las cookies o las Marbú Dorada, que también tendrán su momento de gloria). ¿Quién no ha oído hablar de ellas? 

He visto cosas que vosotros no creeríais. He visto gente comiéndose galletas de la fortuna... con mensaje incluido
Después de ciertas experiencias internacionales... pues sí, al parecer no todo el mundo las conoce. ¡Con lo famosas que son estas galletas chinas!

Espera, ¿chinas?

Va a ser que no



Para evitar más ingestiones involuntarias de tinta y papel por parte de terceros (al fin y al cabo, la galleta se puede comer de un bocado xD) comencemos por el principio.

Las galletas de la fortuna son unas galletas con forma de Pacman  de sabor generalmente algo avainillado que esconden un mensaje en el interior. Este mensaje suele ser la típica frase con palabras "sabias", dando consejos, o algún tipo de visión del futuro ambigua. Por lo tanto, antes de comer la galleta, hay que abrirla y sacarlo.


El concepto de que son galletas chinas viene por el hecho de que se sirven en los restaurantes chinos (o últimamente, en asiáticos en general) al final de las comidas. Sin embargo, se cree que se inventaron a principios del siglo XX en California, aunque no se tiene muy claro quién. Por una parte se cree que las inventó entre 1907 y 1909 Makoto Hagiwara, un inmigrante japonés que trabajaba en el Japanese Tea Garden de San Francisco. Otras fuentes apuntan a que fue David Jung, inmigrante cantonés, en Los Ángeles, en torno a 1918. Y todavía podemos tener una tercera opción. En [1] resumen las investigaciones de Yasuko Nakamachi, en las que afirma que las galletas de la fortuna las hacían en Japón antes de su invención en América. De hecho se siguen haciendo en las afueras de un templo en Kyoto, aunque son diferentes a las americanas. En vez de vainilla y mantequilla, éstas llevan sésamo y miso, son más grandes, y el mensaje no se mete dentro de la galleta, sino que se coloca entre los dos extremos. 

La verdad es que tendría sentido. En los templos es donde se puede leer el omikuji, en el que hay escritos distintos niveles de fortuna, y la cocina japonesa no escasea en galletas y dulces varios.



Volviendo a América, al principio las galletas se hacían a mano, pero una vez se inventó la máquina que las hacía de manera automática su precio bajó considerablemente y se volvieron más populares. No obstante, es también difícil determinar quién la inventó y cuándo. Algunas fuentes dicen que fue Shuck Yee, [4] en California, otras [2] que fue Edward Louie, en San Francisco, 1964, y otras [5] que David Lee.

A día de hoy la compañía más grande en producción de este tipo de galletas es Wonton Food, y producen unos 60 millones de galletas al mes [2] (o 4.5 millones al día según [4]). 



Bibliografía

[4]  Fortune cookie - Wikipedia

lunes, 16 de diciembre de 2013

Lecturas del 2013 (III): Ciencia ficción

En ciencia ficción no  ha sido un año demasiado abundante, pero sí de mucha calidad. Asimov no podía faltar, con "Yo, robot". Sin palabras, con este autor no se pregunta qué tal el libro, se lee y punto, porque sabes que te va a gustar. Es una recopilación de historias cortas en las que se cuenta el desarrollo de los robots durante el siglo XXI, con robots, la doctora Susan Calvin, el resto de trabajadores de la compañía americana de robots y los típicos conflictos derivados de las leyes de la robótica y la introducción de robots humanoides en nuestra sociedad.

Después de un poco de coqueteo por mi parte con el primer libro de Félix J Palma, El mapa del tiempo, me decidí a leerlo, y he terminado con sentimientos encontrados. ¿Por qué? Porque el libro es genial: me hizo morderme las uñas, reír, angustiarme, pero ay.... la tercera parte está aún sin publicar, por no saber no se sabe ni el título. ¿Y ahora qué hago? Sí, lo sé, es una crueldad por parte del autor ;) Aprovecho para hacer un mini-resumen de la trama: se trata de 3 historias con personajes comunes, basada en la novela de Wells "La máquina del tiempo", en la Inglaterra del siglo XIX, donde básicamente nada es lo que parece. Aquí podréis encontrar una reseña más completa de la novela.


Ya con los primeros fríos, en un autobús de camino a Praga cayó "Crónicas Marcianas", de Ray Bradbury, otro de los grandes al que tenía abandonado desde hace muuucho tiempo. Es uno de esos libros que hay que leer, aunque no te guste la ciencia ficción. ¿Por qué? Porque, dejando ciencia y tecnología aparte, va de personas, de cómo sacamos lo mejor y lo peor de nosotros en un entorno desconocido, porque te va a sacar alguna lagrimita con sus descripciones, porque vas a poder revivir a Edgar Allan Poe, o dejar la mente vagar por dunas de arena azul....

También, aprovechando el estreno de la película (que algún día veré...), aproveché para releer El juego de Ender, que no había vuelto a tocar desde el instituto. Recomiendo encarecidamente su lectura. Es una novela bastante psicológica, sobre el entrenamiento en estrategia de jóvenes brillantes para hacer frente a una futura batalla contra los insectores, alienígenas que hace unos años casi borran a los humanos del mapa. El protagonista es Ender, menor de tres hermanos, que tiene que hacerse paso durante su estancia en la Academia de Mando, superando los obstáculos que le lancen tanto alumnos como los profesores.


Y para terminar el año, Rendezvous with Rama, de Clarke. Éste es un autor que estaba en mi lista de pendientes desde hace años. ¿Cómo actuaría la humanidad si supiera que por fin va a recibir visita de vida extraterrestre? ¿Y si tuviéramos la oportunidad de explorar un "planeta" alienígena? Ésta y muchas otras preguntas quedan respondidas (o no ¬¬) en el libro. Descubrimientos, amenazas, decepciones, instinto de supervivencia, una tripulación que se comporta de manera impecable... A pesar del estilo un tanto frío del autor me ha enganchado mucho, y me ha dejado con una curiosidad malsana por saber ciertas cosas que, desafortunadamente, se dejan a la imaginación del lector, o que puede que se expliquen en otros libros (Rama II, El jardín de Rama, Rama Revelada). 

En este nuevo 2014 me gustaría seguir con El mapa del cielo, el resto de la trilogía de Thrawn, de Star Wars, que dejé pendiente para este año pero que no he llegado a leer por falta de inspiración, y tal vez algo de Ballard, que no dejo de leer buenos comentarios, o 2001: Odisea en el espacio.